Biodiversidad y pandemias. Los murciélagos son nuestros aliados.

Ante la avalancha de barbaridades sobre los murciélagos dichas estos días en relación con “el coronavirus” hemos decidido escribir esta publicación. Antes que nada, es importante aclarar que existen ya multitud de artículos que hablan de este virus y, por tanto, no nos extenderemos demasiado en ese aspecto, está claro que no lo vamos a hacer mejor que los expertos/as en virología o epidemiología, por lo que nos centraremos en la visión medioambiental. En resumen:


1- ¿Proviene el SARS-CoV-2 (causante de la enfermedad COVID19) de un murciélago?


Es lo más probable pero no se ha comprobado todavía. Los quirópteros son muy resistentes a los coronavirus y es posible que alguno de estos patógenos se adapte e infecte otros animales. En 2003, el SARS (otro coronavirus) fue trasmitido por civetas cazadas en China y en 2012, el MERS (también un coronavirus) fue trasmitido por dromedarios en Arabia Saudita, ninguno de los dos animales era el huésped natural de los respectivos virus, así que se baraja la posibilidad (muy alta) de que el origen fuera alguna especie de murciélago de herradura. Los casos de zoonosis (trasmisión de enfermedades infecciosas de animales a humanos) son muy comunes y se estima que de los 1415 patógenos humanos conocidos en el mundo el 61% son zoonóticos, es decir, que “saltaron” de algún animal al ser humano (El ébola, el VIH o la gripe aviar son algunos ejemplos).


2- ¿Me pueden contagiar el SARS-CoV-2 los murciélagos?


“Ni los murciélagos ni cualquier otro animal tienen ya papel alguno en el progreso de la epidemia, que se basa exclusivamente a la transmisión de persona a persona.”
Juan Emilio Echevarría (Virólogo)
fuente (SECEMU): http://secemu.org/sobre-la-relacion-de-los-murcielagos-con-el-brote-de-enfermedad-respiratoria-aguda-causada-por-un-nuevo-coronavirus-en-wuhan-china/


Es más, los murciélagos actúan como depredadores naturales de plagas agrícolas y vectores de trasmisión de enfermedades como mosquitos, su pérdida sería dramática para la humanidad.


3- ¿Qué tiene que ver el medio ambiente con las pandemias?.

Los seres humanos estamos multiplicando nuestra exposición a patógenos con los que nunca antes habíamos tenido contacto; patógenos junto a los que no hemos evolucionado como sí lo han hecho otros animales y es por eso que no estamos tan adaptados como ellos a estos “nuevos” virus. Influyen varios factores:

a) El tráfico de especies salvajes implica un enorme riesgo para nosotros y para los ecosistemas de los que dependemos ya que mueven fauna silvestre (y sus patógenos, sean virus, bacterias, hongos, parásitos, etc.) por todo el mundo incrementando las probabilidades de que ocurra una zoonosis (o un desequilibrio importante en nuestro entorno que también nos afectará negativamente, como ocurre con las especies invasoras). China acaba de prohibir el comercio ilegal de especies. (Fuente: http://www.china.org.cn/china/2020-03/17/content_75824346.htm), habrá que ver si lo consigue frenar de verdad, el tráfico ilegal de especies es la cuarta actividad criminal organizada que más dinero genera en el mundo, sólo superada por el tráfico de drogas, el de las falsificaciones y el de personas.

b) Estamos antropizando masivamente los ecosistemas, más que nunca, el cambio del uso del suelo que implica la fragmentación y destrucción de hábitats (urbanización, deforestación, etc), el rápido crecimiento poblacional y la globalización incrementan la exposición humana y multiplican las posibilidades de contagio.

El riesgo de enfermedades infecciosas de origen zoonótico es elevado en las regiones tropicales boscosas que experimentan cambios en el uso de la tierra
fuente: https://www.nature.com/articles/s41467-017-00923-8

Si descubrir opciones terapéuticas y vacunas es una prioridad, es aún más importante trabajar en la educación y la conciencia de las personas sobre los riesgos asociados con los entornos antropizados.
fuente: https://www.frontiersin.org/articles/10.3389/fmicb.2018.00702/full

c) El cambio climático, también de origen antrópico, empeora la situación, ya que el aumento de las temperaturas posibilita la aparición de nuevas especies invasoras y enfermedades (hace poco llegó el famoso “mosquito tigre”, pero vendrán muchas más especies de mosquito y muchos de ellos son vectores de transmisión de enfermedades).

4- Conclusión.

Los impactos en el medio ambiente suponen impactos en nuestra sociedad, y cada vez más graves. Grandes incendios, grandes inundaciones, grandes sequías, grandes plagas y grandes pandemias. ¿Qué será lo próximo? ¿Servirá la situación actual para empezar a cambiar el modo de actuar? ¿Nos tomaremos en serio la protección de nuestros ecosistemas? ¿Invertiremos más en ciencia? ¿O quizá olvidaremos todo cuando regresemos a la “normalidad” y seguiremos confiando en nuestro actual sistema como si nada hubiera pasado mientras caminamos irremediablemente hacia el colapso?.

Habrá quien dirá, “vale, muy bien, pero eso ya lo podría haber avisado los científicos antes si tanto saben, ahora a toro pasado cualquiera!”

De hecho ya fuimos advertidos hace al menos 13 años de que esto pasaría tarde o temprano, simplemente no les hicimos caso porque solo eran científicos y seguramente, como sociedad, estábamos demasiado pendientes de “influencers”, famosillos de tv, creadores de “fake news”, divulgadores de pseudociencias, y demás grandes “pensadores” de nuestra actual era. (fuente: https://www.investigacionyciencia.es/blogs/medicina-y-biologia/27/posts/en-2007-ya-fuimos-advertidos-pero-no-hicimos-caso-solo-eran-unos-cientficos-no-eran-polticos-ni-anuncios-televisivos-18485).
Artículo científico escrito en 2007 por Vincent C. C. Cheng, Susanna K. P. Lau, Patrick C. Y. Woo y Kwok Yung Yuen, de la Universidad de Hong Kong: https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pmc/articles/PMC2176051/

Un saludo y muchísimo ánimo con la cuarentena.

 

*Ilustración de portada creada por Centers for Disease Control and Prevention (CDC)