¿Qué relación hay entre la gestión forestal y los daños producidos por las inundaciones? 

Con la revolución industrial comenzó el éxodo rural, que todavía hoy continúa, dejando algunas zonas de la península con la misma densidad poblacional que Laponia. La madera dejó de extraerse en muchas plantaciones de pino que quedaron abandonadas al “no resultar rentables”, carbón vegetal y cal dejaron de fabricarse en el monte, la leña seca, como el esparto, dejó de recogerse y muchos oficios desaparecieron en la mayoría de zonas: resineros, corcheros, peluseros o los mismos pastores que cuidaban de rebaños de cabras y ovejas. Todos ellos tenían en común el impacto generado en el monte, un impacto “positivo” siempre que estas actividades no superaran la capacidad de carga del entorno. En un ecosistema adaptado a los incendios como el bosque mediterráneo las actividades que reducen la carga de combustible sin perjudicar la biodiversidad “equivalen” a pequeños incendios que lejos de ser perjudicales servirán para generar discontinuidades de combustible que evitarán otros incendios más grandes, descontrolados y realmente destructivos: los convectivos. Continue reading →